MCI - Ram Imaquinario

MEXICO CREANDO INDUSTRIA

"Cuando experimentas practicas,
compruebas tus teorías y reafirmas tu pasión
por lo que haces."

Nacido en Monterrey, Ramiro Tamez, mejor conocido como "Ram" se inició en la animación y se ha dedicado al freelance independiente, haciendo storyboard, aplicaciones multimedia, comerciales y spots para diversas empresas en el país. Tiene veinticinco años, es felizmente casado y en sus tiempos libres experimenta con la música y la guitarra. Inició como diseñador gráfico y fue gracias a un colega que encontró trabajo como asistente de animación en una película. Es autodidacta y nunca ha dejado de leer y practicar, por ello recalca la importancia de aprender “Nunca he trabajado en un estudio donde sepan hacer bien las cosas, estudiando te das cuenta de cómo se llevan a cabo los procesos” afirma.

Tiempo más tarde el estudio regiomontano en el trabajaba se enfrentó a problemas administrativos: la producción del largometraje se canceló, dejando a Ram y a sus amigos curiosos con respecto al maravilloso mundo del movimiento; a raíz de esto nació “Imaquinario” un estudio para darle vida a sus propios proyectos.

Ram menciona que el trabajo de freelance es complejo ya que los clientes no fluyen con tanta naturalidad “El dinero es un mal necesario” ríe “pero yo no estoy interesado en encadenarme a otra productora comercial porque algunos proyectos suelen ser insatisfactorios, siempre estoy tratando de prosperar artísticamente”.   

 

Ram me contó un poco al respecto de sus próximos proyectos:

“Te invito, pero no tenemos con qué dinero hacerlo, es la frase que más se escucho en este medio, pero yo tengo proyectos para tirar pa’ arriba. Estoy trabajando en mis tiempos libres en una animación basada en las caricaturas que yo veía cuando era niño. Esas caricaturas fueron lo que me iniciaron en el dibujo, quiero que esas caricaturas me inicien en la animación también.” Ram explica su próximo proyecto diciendo que será algo inocente, no épico, sino sencillo y terrenal tomando Dragon Ball como fuente principal de inspiración.


Me interesó conocer cómo fue que Ram se inició en la animación después de su experiencia en su primer trabajo así que le pregunté sobre su formación:

“Yo no tenía la menor idea de cómo hacerlo, nunca pensé que terminaría  haciéndolo. Agradezco que el estudio tuviera una mala organización porque sin querer me iniciaron en la animación. Comencé sumiso, intimidado, porque todo el mundo ya sabía (o aparentaba que ya sabía) y tenía experiencia. Empecé a ver como era todo, comencé haciendo el contenido web. De pronto me pusieron a hacer clean-up ¡pero en ese momento yo no sabía ni qué era eso! entonces lo que hice fue modificar totalmente la animación de mi compañero” Ram sonríe al recordar este suceso “Al director le gustó mi animación y comenzó a dejarme encargos a mi solo. Leí los libros famosos típicos, sobre producción y también sobre las bases del cine.”

Ram tiene su propia teoría de porque para él fue mucho más rápido el aprendizaje: “Cuando era diseñador gráfico un amigo tenía la idea de hacer un corto animado, pero el tampoco sabía cómo animar, me pidió ayuda y yo comencé a preguntarme cosas y a experimentar” cuenta “generé mis teorías en ese momento sobre el espacio y la velocidad. Empecé con eso y cuando practiqué y leí confirmé algunas de mis ideas y descarté otras. Por eso para mi fue más fácil porque descubrí las cosas y se tatuaron en mi cabeza, más que si lo hubiera escuchado de alguien más.

"Cuando experimentas practicas, compruebas tus teorías y reafirmas tu pasión por lo que haces. Siempre he pensado que el arte es una secreción más del cuerpo que tiene que salir, como una lágrima”.

 

 

Pregunté a Ram su opinión sobre la animación en México. Después de pensarlo detenidamente su respuesta fue clara:

“Considero que estamos mal. Ya que no tengo tanto haciendo esto como para corroborarlo, no podría decirte si hubo una mejoría en los últimos años pero en la actualidad y a comparación de otros países, en todos los aspectos, la calidad general no es buena.”

Además toca el punto de la tendencia de los largometrajes actualmente por justificar su calidad sin compararla con otros productos “Los boletos de cine cuestan lo mismo, no comprendo porque las películas del país se dan el lujo de bajar su calidad pensando que se le perdonará por ser mexicanas.”

Afirma que hay personas talentosas y preparadas aquí, pero no tantas como para crear producciones que pudieran competir en el mercado internacional “Estamos mal todos, porque en el sentido profesional el artista no valora su trabajo y así tampoco lo valorará la empresa, que además está malacostumbrada a exigir tiempos absurdos con el dinero que tiene.”

Según Ram el problema radica en la no-educación de las empresas mexicanas al demandar trabajos imposibles con poco tiempo de producción que además resta importancia a algunos de los momentos clave como lo son el storyboard o el concept art “Es muy raro que una empresa ocupe su tiempo haciendo un animatic. Si existe, pero no cualquier empresa. De hecho muchas empresas mandan el guión (o un audio) esperando que el animador haga una maqueta sin pensar en la cinematografía. Vamos a las prisas y por eso la calidad baja.”

Ram opina que las universidades y escuelas mexicanas tienen la mayor culpa. “Las empresas están verdes pero las escuelas no están enseñando cosas básicas como: Cotizar una producción de animación, cómo manejar al cliente y su relación. Los programas –computacionales- son importantes pero no más importantes que las bases de animación, por ejemplo, como funciona el cuerpo, el peso, etc.”

Ram aconseja a los estudiantes a especializarse en lo que realmente desean. “Si una persona va para rig no tiene porque perder el tiempo tomando clases de publicidad. Cada tema de animación es un mar muy complejo como para perder el tiempo en otros planes. Debemos solucionar el problema de raíz, esto tiene que comenzar en la escuela, o tendremos que esperar cinco o seis años para resolverlo.”

“La animación no es digital ni tradicional, la animación es animación la herramienta no importa, las escuelas mexicanas deberían enfocarse en enseñar animación.  Es una infinidad de información que si no te la enseñan en la escuela cuando salgas vas a batallar muchísimo”

Ram comparte con nosotros tres armas que considera infalibles para el autodidacta: Sentido Común, Buen gusto y Autocrítica.

“Cuando hablo de Buen Gusto no creas que hablo de ver cosas excelentes, me refiero a diferenciar entre aquello de lo que puedes aprender y de lo que no. Por ejemplo aquí me van a matar quizá …” hace una pausa traviesa y ríe antes de continuar “le pasa mucho a quienes aman el anime y el manga porque se enamoran tanto de su género que lo defienden. Disney, por ejemplo, es la mejor animación que existe pero ellos siguen diciendo que el anime es mejor; los cuadros hablan por si mismos.” Refiriéndose a la calidad de los principios utilizados por Disney y a la velocidad 24fps a comparación de los 8fps del anime.

Como siempre al final de las conversaciones con animadores y estudios, quise saber el consejo que Ram le daría a los nuevos animadores o aspirantes al mundo de la animación. Lo pensó por un momento y cuando tuvo las palabras correctas se expresó “Que piense bien si quiere hacerlo o si sólo se le antoja hacerlo” sonrió “Porque animar es un trabajo pesado. Mucha gente quiere ser animador porque los de Pixar hacen cosas muy bonitas pero la verdad es que este es un trabajo demandante. Son veinticuatro dibujos por segundo, es un arte exigente. Tienes que estudiar de anatomía, de color, Composición,  kinética, y hasta un poco de física, que no es lo mismo ser diseñador gráfico con habilidades de motion graphics, el cual es el perfil del egresado de la mayoría de las carreras que ofrecen animación.”

@isha_lia